Gabinete Villanueva no atiende problemas de fondo

Tras la salida de Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra asumió la presidencia en un escenario de podredumbre política, incremento del desempleo, repunte de la pobreza, conservadurismo y violencia de género alarmantes. Desde el Nuevo Perú afirmamos en aquel momento que, para superar esta crisis generalizada y estructural, el gobierno de Vizcarra tenía la tarea histórica de iniciar una transición hacia una democracia de y para la gente con reformas profundas y urgentes.

 

Sin embargo, transcurrido un mes bajo la presidencia de Vizcarra, el gabinete se somete hoy al voto de confianza exhibiendo improvisación, continuismo económico, concesiones al fujimorismo y escaso impulso a la política social. Más allá de la retórica y expresión de buenas intenciones, no vemos voluntad política de encarar la crisis con cambios integrales. Por ello, desde el Nuevo Perú reiteramos la urgencia de que se asuman estos cambios que el gabinete Villanueva ha obviado:

 

  • Profundizar la lucha contra la corrupción: Ello implica cambiar los mecanismos que facilitan e institucionalizan la corrupción, como el actual esquema de Asociaciones Público Privadas (APP), el abuso de las adendas en los contratos, así como revisar los contratos con las empresas involucradas en casos de corrupción. Se debe garantizar la autonomía del Sistema de justicia y revertir el ilegal indulto a Alberto Fujimori como señal de deslinde con la corrupción y la impunidad.

 

  • Asumir la reforma del sistema político electoral de manera integral: Las actuales reglas de juego permiten que los mismos corruptos se turnen el poder valiéndose de dinero ilícito que se lava en las campañas electorales. No podemos seguir poniéndole parches al sistema electoral, es hora de una reforma integral para poner fin a la penetración del dinero ilícito en la política y cerrarle el paso a los corruptos y personajes ligados el narcotráfico y otras actividades ilegales.

 

  • Reactivar la economía para la gente. Las estructuras productivas y el agro están quebradas y se han entregado nuestros recursos estratégicos a los privados, incluyendo el Mar del norte. Es urgente anular las concesiones de lotes petroleros que dio PPK el día de su salida, así como reorientar el proceso de reconstrucción del norte del país, dotándolo de recursos suficientes con protagonismo de las autoridades regionales, locales y la población organizada. Debemos acabar con las exoneraciones tributarias millonarias a grandes empresas como mineras, bancos y universidades privadas para recuperar e invertir esos recursos en salud, educación y diversificación productiva. No podemos seguir dependiendo de la minería imponiéndola con estados de emergencia inconstitucionales -como en Cusco o Apurímac- que deben anularse inmediatamente.

 

Desde el Nuevo Perú, continuaremos trabajando para que estas reformas se hagan realidad y sienten las bases de un nuevo pacto entre peruanos que se consagre en una nueva Constitución. Junto a las mujeres en su lucha por un país libre de violencia y con igualdad plena de derechos, los pueblos indígenas, agricultores, trabajadores y trabajadoras de todas las regiones fortaleceremos nuestras propuestas para construir un Perú nuevo, más justo y emancipado, que logre en su bicentenario su segunda y definitiva independencia.

 

¡RECUPEREMOS EL PERU CON LA GENTE!

 

 

Movimiento Nuevo Perú

Mayo 2018